Son 14 los detenidos, luego de que los médicos detectaran la coacción contra una joven embarazada que se hacía controles en un hospital local. Uno de los sospechosos es el líder del culto, y había sido condenado a 11 años de cárcel en Europa.
“Su pasaporte decía que tenía 22 años, pero si llega a los 15 es mucho”, asegura a Infobae un investigador. Ella iba periódicamente a hacerse los controles por su embarazo a un hospital de la ciudad de Bariloche, pero lo que llamó la atención de los enfermeros y médicos no fue su cara de adolescente, sino las otras dos mujeres que la acompañaban en cada cita: no la dejaban decir ni una palabra. Incluso, cuando parió, rompieron el papel donde había consignado el nombre del padre de la criatura.
Ese fue el puntapié inicial de una causa que este fin de semana terminó con 14 detenidos, la mayoría de nacionalidad rusa, en los aeropuertos de Bariloche y en el Aeroparque Jorge Newbery, en el marco de una investigación por trata de personas que lleva adelante el fiscal general Fernando Arrigo.
Los arrestos desnudaron la presencia en Bariloche de una parte de una secta con origen en Montenegro en los ‘90, que llegó a tener 20 mil adeptos y luego se dividió: les pedían obediencia, la entrega de todas sus posesiones, y sólo se alimentaban de las sobras que dejaba su líder: primero comían las segundas líneas, luego de esos restos lo hacían las terceras, y así hasta llegar a mujeres desnutridas y sin pelo.
Uno de sus líderes, condenado a 11 de cárcel en Europa a principios de la segunda década del siglo XXI, es uno de los sospechosos. Descubrieron que estaba en la provincia en una serie de allanamientos que se hicieron tras enterarse de la situación de sometimiento en la que se encontraba la joven parturienta del hospital de Bariloche: hallaron su documentación.
El caso se destapó cuando la joven rusa fue a parir. Ya estaba avisada la Justicia por parte de los médicos a los que les llamaba la atención que siempre iba acompañada por dos mujeres que no la dejaban hablar. Una vez que nació el bebé, una de las personas que no la abandonaba nunca, rompió el papel donde la parturienta daba el nombre del padre. Y ahí se dieron los arrestos.
“Se trataba de seis mujeres, cuatro de nacionalidad rusa, una mexicana, y otra que dijo ser de Brasil, pero también resultó ser rusa. Todas paraban en el mismo lugar, por más que quisieron alegar que estaban allí, en el hospital y custodiando a la víctima, de casualidad”, comentaron las fuentes del caso a este medio.
Pero todas quedaron en libertad por orden de la Justicia, aunque la víctima fue rescatada y alejada de esa secta. Hoy se encuentra en un lugar seguro junto a su bebé, acompañada de especialistas. Pero la investigación no cesó, pese a que ninguna de las mujeres que la hostigaba quedó detenida. Todo lo contrario. Se sumó prueba y se hicieron los allanamientos.
“Se encontraron documentos de un hombre, y resultó ser el líder de la secta que había sido condenado en Europa a 11 años de cárcel. Se descubrió cómo operaba esta organización, y se entendió por qué todas las mujeres estaban tan flacas y casi sin pelo: comían las sobras de las sobras, según el mandato del líder”, describieron.
La secta, que data de los años ‘90, se separó en sus ramas europeas y americanas. La parte que siguió al líder y que venía de Montenegro, es la que fue descubierta en Bariloche, donde daban cursos de yoga y cobraban unos USD 5 mil por cursos. La premisa con la que sometían a sus fieles era que debían entregar todas sus posesiones al líder, “entregarse por completo”.
En los allanamientos no hallaron a nadie. Los vecinos refirieron que muchos se fueron corriendo por el campo. Por eso, los investigadores dieron el alerta a la Policía de Seguridad Aeroportuaria. Este viernes, cerca de las 20.30, desde el aeropuerto de Bariloche le informaron al fiscal Arrigo que había un hombre de nacionalidad rusa con seis mujeres, que se ajustaba a la descripción.
“Estaban por abordar un vuelo a Buenos Aires que los llevaría luego a Brasil. Todos habían comprado el pasaje en el mismo lugar. Con esa información, los policías advirtieron que había un grupo similar en el Aeroparque porteño. El hombre estaba en pantuflas y venía de Bariloche: parecía que recién había salido de la cama”, contaron.
Con los operativos en Bariloche en curso, los agentes de la PSA detuvieron al hombre y a las siete mujeres. “Él quiso cortarse el cuello con gillette y una de las sospechosas intentó fugarse, pero no lo consiguieron“, ampliaron. Eran todos de nacionalidad rusa, y el único hombre era el líder de la secta.
Con el dato de los vecinos de los lugares allanados de que hubo gente que escapó corriendo por los alambrados, y de que uno era un hombre corpulento; más el cruce de la información sobre el itinerario de vuelo y la agencia donde se habían comprado los pasajes, la PSA hizo también las detenciones en Aeroparque.
“Había un hombre en pantuflas y cinco mujeres, todos rusos, salvo una que era de nacionalidad mexicana“, informaron, y destacaron la actuación también de la Policía Federal en el caso. También se secuestraron dos vehículos, y no se descartaban más allanamientos.
Todos los procedimientos fueron solicitados por el fiscal general Arrigo, con conocimiento del juez federal de garantías de Bariloche, Gustavo Zapata, tal como lo prevé el Código Procesal Penal Federal para casos de urgencia, según el portal fiscales.gob.ar.
Un “dios de la estrella Sirio”
Konstantin Rudnev, condenado por abuso sexual en Rusia, fue arrestado en la causa a cargo del fiscal Fernando Arrigo, acusado de ser una de las cabezas de la organización sospechada de traer una joven embarazada a la Argentina.
En agosto de 2013, Konstantin Rudnev fue condenado a once años de prisión en Siberia, acusado de violar a sus propias seguidoras.
Líder de su propia secta, Ashram Shamballa, fundada a fines de los años 80s en Novosibirsk, Rudnev se hacía llamar a sí mismo el “Gran Shaman Shri Dzhnan Avatar Muni”. Llegó a acumular cerca de 20 mil fanáticos, con ramas en varios países del mundo, de acuerdo a varios reportes de la época.
Decía que él mismo era un dios de la estrella Sirio, un alienígena de poderes místicos. Comandaba orgías, en medio de una ensalada de yoga y esoterismo; sus discípulas danzaban desnudas a su alrededor en bizarros videos que fueron filtrados a la prensa. Las estrategias seguían el manual de las organizaciones de este tipo: quiebres psicológicos, seguidores forzados a vender sus bienes y entregar el dinero.
Finalmente, según The Telegraph, Rudnev fue arrestado en 2010 con una bolsita de heroína en el bolsillo. Luego, lo condenaron. Le confiscaron ocho de sus autos, dos de sus casas, que fueron vendidos para resarcir a sus víctimas.
Hoy, doce años después de su condena, Rudnev está en una celda en Argentina, detenido en un inquietante caso de trata de personas.
Cuando lo arrestaron, el líder intentó cortarse la garganta con una navaja de afeitar.
Es el centro de una causa investigada por el fiscal Fernando Arrigo, con asiento en Bariloche, donde hay otras trece personas detenidas, rusas en su mayoría. Rudnev, que llevaba su pasaporte con su nombre verdadero, fue arrestado el sábado 22 de este mes en el aeropuerto de Bariloche por la DUOF Bariloche de la Policía Federal, junto a seis mujeres de su misma nacionalidad, mientras abordaban un vuelo que los llevaría a Buenos Aires, y luego a Porto Alegre, Brasil.
En paralelo, otros seis sospechosos fueron capturados en el Aeroparque Jorge Newbery por la PSA. Las mujeres que rodeaban a Rudnev, todas ellas rusas, se veían casi calvas, en un estado lamentable. Ninguna superaba los cuarenta años de edad.
Afuera del aeropuerto, otras dos mujeres rusas también fueron arrestadas, a bordo de dos camionetas Toyota.
(Infobae)