Desde Casa de Piedra y aguas abajo, los participantes y sus kayak y tablas de SUP le pusieron color y calor a la regata organizada por la Delegación Comunal de la villa, a cargo de Roberto Bigorito y del Club Náutico Amateur de 25 de Mayo y Catriel, que lidera Cristian Pereyra.
A la participación de remeros de Catriel, 25 de Mayo, Quemú Quemú, Macachín, General Acha, Santa Rosa, General Pico y otros lugares de la región, se asoció la Escuela de SUP del club Náutico de Santa Rosa, que llegó con una numerosa delegación, liderada por Daniel Argañín, y el grupo de kayak santarroseño al frente del que está Juan Aguirre.
Otra vez la defensa del corrimiento natural de las aguas fue puesta en valor por los organizadores, que en todo momento rompieron la idea de que el Colorado divide, y por el contrario defendieron con énfasis, que “el río une”, tales las palabras de Cristian Pereyra.
En principio, la regata estaba pensada para recorrer una extensión mayor, hasta el llamado puesto de “Chicón" García, pero los milímetros de lluvia caída los días previos tornaron intransitables los caminos. Impedidos de llegar con toda la logística de la regata, se acortó el recorrido hasta donde pudieron circular los vehículos de apoyo.
Esa contingencia no fue obstáculo para que la regata fuera un gozo absoluto para los participantes, que tuvieron en el viento de cola otro aliado facilitador de la navegación.
Como bien explicó Pereyra, el Río Colorado “no es muy correntoso, es un río clase 3, ideal para este tipo de travesías recreativas, incluso para la iniciación de mucha gente que quiera lanzarse a navegar en kayak, en canoas o tablas. Y tanto para menores como para adultos. Uno de los participantes tiene 14 años, y otro 82”.
La regata se realizó aguas abajo, viento a favor. No es un dato menor que hubo un puñado de participantes que se le animaron y remontaron el río hasta “La Playita”, el punto de largada ubicado frente al vertedero del dique de Casa de Piedra.
El delegado municipal Roberto Bigorito, que participó activamente de la organización y estuvo al frente del dispositivo de organización, garantizó un marco de seguridad que incluyó ambulancia con asistencia médica, un líder de marcha y un gomón de cierre, todos comunicados por handy, además de camión y camionetas para el traslado de regreso de las embarcaciones como de los participantes.
El cierre de la jornada, tal como fue anunciado, se completó con un almuerzo consistente en “chivito” a la parrilla, aromatizado con la leña propia de la zona.
Desde MD.Net tenemos que destacar y agradecer en forma efusiva, el contundente aporte recibido de parte del piquense Alberto Vico, que hace 18 años se desempeña en el gobierno de la Villa.
Vico y su compañera Graciela, hicieron más que grata nuestra permanencia en Casa de Piedra, y al mejor estilo de guías de turismo, nos relataron y mostraron las bondades de esa villa tan agreste como atractiva, a 360 kilómetros de la capital provincial. Nuestro reconocimiento a ellos.