… del Presidente Milei a través de su empleado el Presidente Reidel (del consejo bla bla) en IEFA, se contrapone la realidad, es una verdad engañosa, por no decir una mentira.
La frase, cerrada, literal y clarísima en relación a la inteligencia artificial, parece querer indicar que la actual Administración Federal se encuentra interesada en el desarrollo de esta nueva clase de gallina de los huevos de oro tecnológica.
Omitiré lo referido a esta tecnología, de la cual todos hablan, pero en la práctica sólo ostentan algoritmos de cruzamiento booleano (proceso de validación e invalidación con respuesta simétrica) que es la gran diversión en los chats abiertos por un lado, y por el otro, la manifestación de deseo tecnológica que viene en los últimos meses moviendo enormes presupuestos gubernamentales en el mundo (no en Argentina).
Las IAs, cualquiera de ellas, si bien poseen requerimientos específicos de operación, no están limitadas a las condiciones "explicadas" arriba, de hecho pueden operar y lo están haciendo, en climas cálidos, secos, con poca energía, rigurosos como el fondo del océano, y a gran profundidad en suelo seco, de la misma forma que lo hacen en el ambiente extremo del espacio, la Luna y Marte.
Estas IAs divulgadas ocasionalmente en programas de investigación aplicada por corporaciones y gobiernos, son las menos, en comparación con las IAs que están operando bajo regímenes de confidencialidad, por ejemplo, para la invención de armas de toda clase, o el diseño de tecnología asociada.
Uno de los "paquetes" que se están preparando con la participación de las IAs, y que evoluciona a una velocidad enorme, es el de la especulación económica y financiera global a través de la generación cada vez más rápida y eficiente de criptoactivos, es decir, dinero digital.
La operación de los conjuntos de arquitectura tecnológica física, es decir, el hardware necesario para la producción de ese dinero digital a través de lo que comúnmente se conoce como "minería cripto", necesita de mucha energía, agua y climas fríos; aunque no necesariamente de "grandes extensiones", pero ello lo dejamos dentro de las ignorancias de aquel discurso.
El asunto de la presentación en IEFA de la falsa "IA" junto con la energía nuclear es revelador, pues la demanda de los módulos de minería de criptomonedas requiere gran cantidad de electricidad, sobre todo si se habla de "mega minería cripto".
De la misma forma necesita de gran cantidad de agua, con la salvedad que esa agua es procesada y se le agregan aditivos especiales, pues la eficiencia de los módulos tecnológicos opera mejor bajo enfriamiento por inmersión. El asunto es que esa agua tiene un límite de tiempo de uso y debe ser renovada, pero cuando esto ocurre, se encuentra en la calidad de "agua contaminada" por los aditivos aplicados.
Si bien no todas usan agua, las corporaciones hablan de "depuración de recursos", lo cierto es que el vertido de esas aguas con aditivos es tóxico para el ambiente, flora, fauna, y por supuesto para los seres humanos, así que habitualmente tales desperdicios de enfriamiento se arrojan principalmente al océano.
Esto sin contar otras situaciones ambientales que han demostrado en el mundo ser desastrosas para el ambiente, tal vez justo por eso la constante negación ambiental de la actual Administración Federal.
Básicamente, lo que el Presidente Milei a través de sus subordinados está promocionando para invertir en Argentina, es "minería de criptomonedas" y no "sistemas de IA".
Las regulaciones de Ley en Argentina permiten la "minería de criptomonedas", y aunque tales regulaciones no poseen la claridad que deberían tener, son aceptadas jurídicamente bajo determinados parámetros de registro administrativo e impositivo.
El problema allí es que son sistemas que producen dinero digital, y si bien los registros se bajan en declaraciones juradas, lo que está "adentro de la máquina" sólo es conocido por sus operadores.
Esto, sumado a que ninguno de los tres Poderes en Argentina posee verdaderos especialistas en tecnología como para realizar controles y evaluaciones sobre esa producción "minera", el "negocio" se convierte en un pozo negro con el riesgo de una ilegalidad subyacente y conflictos de todo orden.
Entre tales conflictos priman los derivados de la "explotación", como por ejemplo la contaminación ambiental, que ya sabemos cómo es manejada por el Estado. Debido a estos y otros, surge la pregunta del por qué esta "confusión" de promocionar la minería cripto bajo la máscara de "sistemas de IA".
¿Acaso se piensan instalar mineras cripto bajo la falsa figura de investigación en tecnología de sistema IA, contaminar el ambiente sin rendir cuentas y no pagar los tributos que aún su dubitación, a la minería cripto se le exige?
Sólo para tener en cuenta, la "minería cripto" posee los mismos vicios que la minería tradicional, lo cual ya es suficientemente grave en sí mismo.
(*) Javier Walter Sofía
DNI 17.281.217