La nota dice: “A Laura Ann Murray, la mejor de las suertes” y está firmada por Neil Armstrong, el primer ser humano que pisó la Luna.
Según su receptora esa glosa fue entregada por el propio astronauta a su madre junto con un tubo con polvo lunar en la década de 1970.
Laura Murray, ahora Laura Cicco, decidió demandar a la Nasa de manera preventiva para evitar que la agencia espacial de EE.UU. le confisque el tubo con material lunar.
Pero la Nasa todavía no ha iniciado ninguna acción legal en ese sentido, aunque años atrás sí ha accionado en casos similares.
La noticia se conoció por un artículo publicado en el diario Kansas City Star.
Según Cicco, el polvo lunar llegó a sus manos porque Armstrong era amigo de su padre, un piloto de aviones militares.
Ambos pertenecían a un club de aviadores y el astronauta conocía a su familia.
¿Es auténtico?
Un experto calígrafo logró autenticar que la nota fue escrita por Armstrong, según figura en el expediente judicial.
Sin embargo, sobre el polvo lunar hay dudas. Un perito afirmó que se trataría de restos de suelo selenita, pero otro detectó presencia de partículas comunes al suelo terrestre.
Otros restos extraviados
Los materiales lunares están disperso por todo el mundo y de muchos se desconoce su ubicación.
Una de las muestras que parece estar extraviada es la que EE.UU. le regaló a Argentina. Se trata de una pequeña roca recogida por la misión Apollo 17.
EE.UU. repartió "rocas de la buena voluntad" a varios países del mundo. Muchas de ellas está perdidas.
La que sí se conoce donde estás es la muestra de la misión Apollo 11, que EE.UU. le regaló a Argentina. Se encuentra en el Planetario Galileo Galilei de Buenos Aires.
(La Voz del Interior)